El 1 de junio que viene soplaría las tres velas como orgulloso autónomo, fiel pagador de IVA trimestral y honorable creador de riqueza para la nación. Utilizo el tiempo pospretérito ya que se han producido ciertos cambios en las últimas semanas que han hecho que este año no vaya a tener la habitual tarta de celebración, y es que apareció en nuestras vidas una oportunidad que no se podía dejar escapar.

Los hechos se remontan unas semanas atrás, cuando en el timeline de Twitter (tan odiado pero tan necesitado por los ermitaños del rural) alguien retuiteó una oferta de trabajo para un puesto de desarrollador de software en iCarto. Conocía la empresa porque trabajan, desde Galicia y para el mundo, con una de mis pequeñas pasiones tecnológicas, que es la cartografía digital. O sea mapas. Un campo en el que soy un completo novato, pero en el que ya había intentado adentrarme haciendo algunas cosas con Carto, Leaflet o D3. Y ahí estaba, delante de mis narices, una de las oportunidades que varias veces se había pasado por mi cabeza. ¿Una empresa gallega que trabaja con SIG buscando un desarrollador? Esto es más que interesante.

Abro la oferta… y el resto ya se puede intuir porque aquí estoy esta mañana de domingo, actualizando mi bio de Twitter, añadiendo mi nueva experiencia en LinkedIn y redactando esta pequeña nota de prensa para mis padres y Montoro (sí, ya lo sé Sr. Ministro que tenemos todavía cuentas pendientes).

Fuera de bromas, escribo este post especialmente para dar las gracias.

Solo puedo expresar palabras de agradecimiento a todos los que habéis confiado en mí durante estos tres últimos años. De verdad. Gracias a los que me ayudasteis a dar el paso (tuiteros y amigos varios que me hicisteis ver que era posible). Gracias a los que me disteis las primeras oportunidades (especialmente a Juan y a Jesús). Y muchísimas gracias a todos los que me apoyasteis y acompañasteis durante este periodo como freelance.

Gracias ahora también a iCarto por darme la oportunidad de incorporarme al equipo. Y gracias también a todos los nuevos compañeros, que me habéis hecho sentir como en casa desde el primer día y me habéis facilitado el aterrizaje más confortable que recuerdo.

Así que, de ahora en adelante, a seguir trabajando duro, sin olvidarse de continuar aprendiendo cada día y desear que esta nueva etapa que se abre venga llena de éxitos para todos.

GRACIAS!

(Entrada publicada originalmente en https://medium.com/@eliasgago/adi%C3%B3s-modelo-303-hola-icarto-990078873903)